¿A quién no le gustan las cocinas amplias y luminosas? Poder cocinar en un espacio que rebosa luz natural es un privilegio que por la disposición de la cocina o el tamaño de esta no siempre es posible. Sin embargo, con una selección adecuada de los materiales y colores de muebles, elementos decorativos y superficies de la cocina, es posible ganar un aporte extra de luz. ¿Quieres que tu cocina brille por sí misma? No te pierdas todas las ventajas del vidrio blanco para hacer que las cocinas parezcan más grandes y luminosas.

¿Por qué apostar por el vidrio blanco?

El color blanco es tendencia, y no sólo porque combina a la perfección con cualquier gama de colores y estilos. Que las casas modernas apuesten por este color para cubrir paredes, suelos y muebles tiene un motivo.

Vidrio blanco para dar amplitud y luminosidad

La principal ventaja del vidrio blanco reside especialmente en la magia de este color, ya que el blanco hace que las habitaciones parezcan más grandes y mejor iluminadas. Y el efecto que consigue es mucho más sorprendente del que podamos imaginar, para comprobarlo nada como hacer la prueba y pintar de blanco una antigua estancia que antes tuviera cualquier otro color más vivo.

En el caso del vidrio blanco estas propiedades se multiplican por la capacidad de este material de reflejar la luz.

Las cocinas de alto brillo con efecto cristal son una apuesta segura si lo que se quiere es modernizar una cocina, hacer que parezca más grande y que esté mejor ilumina, incluso si dispone de una fuente de luz natural minúscula. Además, el vidrio blanco nos permitirá ahorrar en electricidad, ya que necesitaremos menos luz para conseguir que la cocina esté bien iluminada.

La elegancia del vidrio blanco para cocinas

El vidrio blanco no sólo es práctico y mejora las condiciones de la cocina, también es una gran apuesta por el estilo. Este material convierte cocinas corrientes en espacios únicos, puros y exclusivos. Además, para dar un toque de color puede optarse por combinarlo con algún otro color más atrevido, al menos en una de las paredes. O si en cambio se quiere optar por una cocina más diafana y pura, recomendamos combinar el vidrio blanco con muebles, suelo y paredes también en este tono. En estos casos los tonos de color vendrían dados por elementos decorativos como pueden ser las plantas o los utensilios de cocina.

El vidrio blanco es resistente y fácil de limpiar

A veces nuestros clientes se sienten atraídos por la belleza del vidrio pero dudan de que se trate de un material resistente y limpio. Aunque el cristal se asocie con lo frágil, lo cierto es que hoy en día el vidrio se somete a procesos específicos que lo convierten en una opción totalmente resistente y duradera.

Esto hace que el vidrio blanco sea ideal para multitud de usos en las cocinas. Por ejemplo, puede optarse por recubrir las paredes con él, los muebles, e incluso la encimera.

Además, el acabado lacado del vidrio blanco sobre los muebles aumenta la durabilidad de los mismos al protegerlos de la humedad, la luz y el polvo.

Por otra parte, aunque las huellas sean más visibles en algunos tipos de vidrio, que en otros materiales como el metal o la madera, lo cierto es que también resultan mucho más fáciles de limpiar en vidrio. Para ello, bastará con pasar un paño suave y húmedo por la superficie para dejarlos siempre relucientes.

La facilidad de limpieza del vidrio, junto a la resistencia del mismo a las altas temperaturas, lo hace el material perfecto pasa usarse en recubrimientos de salpicaderos y en otras zonas de la cocina con tendencia a la suciedad y la humedad.

¿Estás interesado/a en piezas de vidrio a medida para tu cocina? ¡No dudes en ponerte en contacto con nosotros o dejar un comentario para más información!



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