Las vidrieras son una de las grandes maravillas que se pueden hacer trabajando este material tan especial y con tanto potencial que es el vidrio. Con su primera aplicación allá por el año 540, las vidrieras han conectado el cielo con majestuosas iglesias y catedrales de todo el mundo. Dejando entrar en ellas la luz en forma de cientos de colores. Hasta el día de hoy, en el que empresas especializadas en vidrio como Devitro Europa, consiguen adaptar y reflejar en las vidrieras actuales las tendencias más modernas. De esta forma, esta composición en vidrio consigue aportar a viviendas y locales un toque distintivo, llamativo y original.

Origen de las vidrieras

Hasta no hace mucho, el origen de las vidrieras en Europa se ha situado en el románico, en algunas iglesias de Francia. Sin embargo, recientes descubrimientos han provocado que pasemos a situar el origen de la vidriera en torno al año 540.

Concretamente, se han encontrado fragmentos de vidrio que representan el perfil de un Cristo bendiciendo que se sitúan en esta época en la iglesia de San Vitale en Rávena. La explicación de esta vidriera más temprana que el resto se debe a la relación de esta zona italiana con Oriente. Ya que fueron los árabes los que introdujeron la técnica del vitral en el viejo continente.

Estos primeros diseños se elaboraban con piezas de colores, y se les daba forma a las figuras con esmalte grisáceo.

Aunque no fue hasta el siglo XIII cuando las vidrieras llegaron a su punto culminante, en plena plenitud del gótico.

Las vidrieras de la Catedral de León

Entre todas las maravillas arquitectónicas que encontramos en España, en las que la presencia del vidrio y las vidrieras es protagonista, destaca la Catedral de León.

Es este el edificio español con mayor número de vidrieras medievales conservadas, especialmente del siglo XIII. Su fama mundial viene dada en gran medida por su amplia colección de 737 vidrieras, una de las mayores colecciones de todo el mundo.

Cuenca y su catedral

Si cuenta es una ciudad encantada, su catedral no se queda atrás. Con una primera impresión similar a la de Notre Dame, en la Catedral de Cuenca destacan especialmente el rosetón sur y el norte. En este último se puede apreciar una vidriera policromada de gran belleza.

A finales del siglo XX se encargaron una nueva serie de vidrieras a reputados artistas del arte abstracto, entre ellos Gerardo Rueda, Gustavo Torner o Bonifacio Alfonso.

Las vidrieras más antiguas de España están en Burgos

El Monasterio de las Huelgas, en Burgos, destaca por tres vidrieras que a su vez son las más antiguas de España. En ellas se encuentran las figuras alargadas de San Pedro, San Pablo y San Juan, y una de la Virgen con el niño Jesús.

Son de principios del XIII, en la transición al gótico. Aunque al pertenecer a la orden del Císter no cuenta con muchas representaciones.

También en Burgos son de destacar las vidrieras de su catedral. Principalmente el rosetón de la puerta de Sarmental, de finales del siglo XIII.

En esta provincia también destacan las vidrieras de la Cartuja de Miraflores, un monasterio de la Orden de los Cartujos.

Vidrieras medievales en Andalucía

La Catedral de Sevilla es el único monumento de Andalucía donde aún se conservan vidrieras medievales. Concretamente, nos referimos a un conjunto de 18 composiciones en vidrio de colores, que pueden verse en la nave central y laterales.

Este templo es una de las grandes cumbres de la vidriera española de todos los tiempos.

Las vidrieras de la Catedral de Mallorca

En esta construcción destaca el conocido como “Ojo del gótico”, que a su vez es el mayor rosetón original de todas las catedrales de Europa. Éste fue construido en el año 1370 y está constituido por 1.236 cristales. Algunos de estos reconstruidos, como los dañados por una bomba en 1936.



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